Poema del Arco Iris (2018)

El siguiente poema pertenece al poemario “Poemas escritos por mí” escrito entre los años 2017 y 2019, del autor Benjamín Santos Sáez (Celemín). (Página 12)

Poema del Arco Iris:

Siete colores tenías, reflejo del día, en una gota fría, resurgen del agua.

Y junto a tu calle, que no conocía, allí yo vivía.

Reflejo del día.

Un libro en tus manos, también en las mías, aquellas palabras, eras las mismas.

Tu voz al instante, inspira tristeza, según tus palabras, qué rara belleza.

Aurora del día, allí estaba el cielo, era providencia.

Tus fotos amadas, de siete colores, mostraban tu rostro, y coloreabas, de miel en mis ojos.

Y frente al espejo, de donde te hallabas, de verdes colores, reflejo del día, de siete colores, color esperanza.

De siete colores, reflejos del alma, azufre, sonaba.

Plateado, aliento quedaba.

De siete colores, recuerda mi alma, soltándole al cielo, ni una palabra.

De siete colores, reflejo del día, que una boca mía, te añadan al alba.

Y mientras suspiras, de siete colores, preciosos, dormías, sus siete colores, me entretegían.

ARCO IRIS BENJAMIN

De siete colores, reflejo del día, que una boca mía, te añadan al alba.

Página 12, poemario “poemas escritos por mí” del autor Benji santos celemín.

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Desesperación pictórica (2016)

Durante decenas de días y largas noches del año 2016 me dediqué a pintar y repintar, tanto cuadros como marcos, cuestión que no practicaba desde hacía años. Pintaba sobre lo pintado por no estar conforme. Desesperadamente quería expresarme, y por fin logré una decena de cuadros y una treintena de marcos reutilizados y restaurados, rescatados de los mercados de segunda mano, cuyo resultado estético no me decepcionó. Pero quizás una de las cosas que más llamó mi atención fueron los restos de pintura que quedaban tanto en los papeles que utilizaba para resguardar el suelo y para no manchar, como en los plásticos que utilizaba como paleta. Aquel entrenamiento pictórico fue realmente motivador, porque dispuse de tiempo y espacio para poder desarrollarme artísticamente. Una de las cuestiones que dilucidé fue que pintar ni dibujar no era realmente lo mío, por considerarlo realmente difícil y no poseer paciencia. Pero los resultados de esta actividad rápida y a su vez controlada en los lugares en que realmente no pinté sino que dejé mi huella o rastro, me gustaron y me parecieron muy interesantes.

Posteriormente con paciencia logré resultados más formales académicamente. Incluso hace años los logré. Actualmente no he tenido la paciencia ni dedicación adecuada para mostrarme durante largo tiempo sobre una pintura o un cuadro o ejercicio dibujístico. Ojalá algún día consiga esa paciencia para generar representaciones más icónicas o técnicamente correctas.

Obra del poeta Eduardo Scala (2011)

Obra del poeta madrileño Eduardo Scala. (Madrid, 1945).
Su obra verbal-visual conforma un nuevo modelo poético y semiótico en la vanguardia de la poética española.
Las fotografías fueron tomadas durante 2011 en Soria, con motivo de las exposiciones y proyecciones que tuvieron lugar en honor a su larga e innovadora trayectoria en el campo poético.

Las imágenes han sido extraídas del Blog de Celemín, publicadas en su momento.

Sesiones fotográficas con bailarina (2011)

Las siguientes imágenes fueron tomadas en 2011 en determinadas sesiones con la bailarina Natalia Muñoz, perteneciente a la Compañía Nacional de Danza del Gobierno de España, y con la colaboración del diseñador de moda Orlando Suárez y el cineasta Carlos Elvira. Fueron realizadas para la participación en un concurso fotográfico.

Crítica sobre la obra “Blanco y negro” (2018) por Robert de Pierce

Crítica de cine. Por Robert de Pierce. «BLANCO Y NEGRO» (Black and White) De Benjamín Santos. La belleza formal y la claridad argumental se conjugan de manera elaborada y a la vez espontánea en este corto de Benjamín Santos. El tema es abierto, y si se nos permite decirlo utilizando una licencia léxica, hasta parece dotado de un caracter netamente inconsútil, inmoble dentro de una cadencia de medidas repeticiones variables. Cual si una partitura se tratara. Nos mantiene cerca de tres minutos a la expectativa de un mensaje esoterico y exoterico a la vez. Para al fin destilar el mensaje final, sutil y lapidario… «el protagonista eres tu» Un trabajo recomendable de este joven realizador, que nos mantendrá a la espera de unas imágenes que a la postre nos harán reflexionar sobre el sentido de la vida, del arte, de la imagen y de la negación de la realidad dentro de la propia afirmación del tu y del yo. (Escrito en Febrero de 2018)