Hoy, en el día de las Fiestas en Honor a la Virgen del Desprecio quiero honrar la figura de esta admirada y purísima Virgen, la cual siempre me acompaña, dedicándole un momento de recogimiento y pidiendo especialmente por los más desamparados y por aquellas personas que forman y han formado parte de mi vida.
Virgen del Desprecio,
Tú que conoces el dolor del rechazo,
enséñame a reconocer y dignificar
a quienes el mundo olvida.
Que mi corazón repare donde otros hieren,
y que tu mirada me guíe hacia la compasión.





















